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León se sienta donde Harry debía sentarse, frente a Gerard, que lo mira como a un intruso, pero no osa llamarle la atención a Harry sobre una ridiculez como por qué hay un simple siervo en una reunión. Harry está sentado en el lugar de su padre, presidiendo la mesa y los demás en una línea desde León y Gerard. Falta Hermalias, como es obvio, y tampoco están los niños ni Chenli, que sí tienen un lugar en la mesa de comidas familiares. Hay un asiento vacío para Aura, otro, en la punta homóloga a la de Harry, donde un anciano que León no ha visto antes cierra los ojos y mantiene las manos unidas. Debe ser Gandel.

—Paola, por favor, puedes contarnos lo sucedido. —pide Harry a la omega, que asiente con solemnidad. Ella y Lendra tienen la nariz y el contorno de los ojos rojo y húmedo.

—Estábamos a punto de llegar a Vento, mi señor, nos dirigíamos por el camino establecido, bordeando el bosque el virgen. Entramos en territorio de la manada Vento, pero era de noche, los caballos estaban agotados y nos quedaba todavía medio día de camino para llegar a la civilización, así que paramos durante esa noche para descansar. Los guardias rastrearon los alrededores y se aseguraron de que estábamos totalmente solos en la zona. Nos fuimos todos a dormir en nuestros carruajes, el rey y Hermalias no salieron en ningún momento, bajo ninguna circunstancia, nadie los vio. Los guardias siguieron patrullando por la noche, pero de repente todos nos despertamos por el sonido de los gritos y el olor a quemado y vimos que el carruaje de su majestad y la coronel estaba ardiendo: habían arrojado alcohol y creo que usaron pólvora también, la cabina explotó con ellos dentro, estaban ardiendo y habían sido dos betas, solo dos, por eso no detectamos su olor ni supimos de qué raza de lobo eran. Parecían salidos de la nada y cuando los soldados intentaron atraparlos no pudieron. Fue todo un caos y nos pareció peligroso adentrarnos más en el territorio de Vento, así que dejamos los caballos y carruajes allí y vinimos sobre los alfas convertidos en lobos. Mi príncipe, jamás he visto a lobos correr tan rápido, pero aun así tenía tantísimo miedo de que fuese demasiado tarde.

Harry asiente, se da un tiempo para pensar mientras apoya la barbilla en los dedos de sus manos unidas y el testimonio de la omega crea un enorme rumor de murmullos en toda la sala.

—Sea quien sea que hizo eso tenía muy claro que quería ir a por el rey, no fue accidental, no fueron unos simples bandidos, ni siquiera ladrones profesionales. Fuese quien fuese quería matar específicamente al rey. Si usaron betas eso significa que era para ocultar su raza y si estaban tratando de ocultar su raza es que no se trata de un grupo independiente, han sido enviados por la realeza de algún imperio. Además, sabían de nuestro viaje encubierto, sabían que iría el rey, por dónde ibais a pasar e incluso en qué cabina iba. —Harry deja una pequeña pausa, los mira a todos a los ojos y ve en todos y cada uno de los presentes que reconocen lo amenazante que es la situación, ya sea con el terror de Roger, la firmeza de Gerard o el labio mordisqueado de León. —La corona Seth ha sido atacada. Ha sido atacada por otro imperio, uno que sabía de esto.

—Esto solo lo sabemos nosotros y... los Vento. —interviene Gerard, su tono suena incriminatorio, pero también hesitante. —Los Vento estaban en desacuerdo con nosotros ante nuestra medida de retirarles las tropas para prepararnos contra la amenaza de los lobos rubios, pero sería muy extraño que se hubiesen vengado de ese modo.

—Los Vento saben que sin nuestro apoyo su imperio se hundiría y aunque retirarles las tropas los haya molestado, acabar con el rey sería un golpe estúpido de su parte. Los aniquilaríamos. Tienes razón, hermano. Y no solo eso, si los Vento hubieran querido mandarnos una advertencia para que no les quitamos más soldados no habrían matado al rey e incluso si sí, no lo habrían hecho tratando de ocultar la raza de los asesinos. Si los Vento buscasen mandarnos una amenaza habrían sido claros con el mensaje, pero estos asesinos han intentado ocultar sus intenciones y orígenes por todos los medios.

—No tiene lógica que hayan sido los Vento —Gerard añade, reafirmando su diálogo con su hermano.

—No les debemos quitar el ojo de encima tampoco, ni descartar esa posibilidad. Yo tampoco creo que hayan sido ellos, pero el ataque se ha dado en su territorio y solo ellos sabían sobre este viaje, así que los mantendremos vigilados y aunque no romperemos alianzas, seremos muy precavidos con ellos. —dice Kajat con un tono duro y pensativo.

Harry asiente, dándole la razón. Es ahora Paola quien habla.

—Lo más usual sería que han sido las casas que no son aliadas nuestras y nos tienen ciertos rencores o quieren presionarnos, como los lobos rubios o los Kez. Los lobos rubios, tendrían que haber seguido la pista del rey para alcanzarlo y los guardias lo habrían notado y los Kez, estando tan lejos como están es muy difícil que hayan podido enterarse de que el rey iba en este viaje, por no decir que sus ejércitos jamás podrían realizar un ataque así.

—Cierto —la anima Kajat. —, los Kez tienen motivos, pero no tienen medios. Han debido ser soldados de otro imperio, eso seguro. Los lobos rubios tienen motivos y tienen soldados capaces de hacer eso, pero ¿Cómo se habrían enterado? Y ¿Cómo habrían podido seguir al rey sin ser advertidos? Ellos son grandes sospechosos, pero todavía nos queda armar varias piezas para comprender lo que sucede.

—Bien, esto será lo que haremos. Kajat, aumenta la seguridad en el castillo y haz que los soldados que patrullan la ciudad busquen a todo aquel que ha visto cómo traíais al rey herido y lo amenacen duramente para que no se extienda el rumor. Si algún comerciante pretende ir a otro reino deberá ser retenido hasta que los guardias estén completamente seguros de que no lleva ninguna información sobre el estado del rey. También mandarás más hombres a la antigua capital de Raghs, haz que no solo se queden ahí, sino que vigilen muy, muy de cerca todos los reinos de lobos rubios, sobre todo los que han tenido actividad más sospechosa estos últimos meses. Luego enviaremos a unos cuantos hombres, pocos, para que no sea cantoso, a Vento para examinar la escena, buscar pistas y recuperar los caballos, pero no entrarán en las ciudades de Vento. Hermano... tú escribirás una carta al rey de Vento, no mencionarás el estado de padre, sino que escribirás unas disculpas diciendo que el rey jamás salió del reino ni emprendió el viaje a su territorio porque los lobos de Herr convocaron una reunión urgente y el rey se atrasó. Quiero ver cómo reaccionan si fingimos que no ha pasado nada, si ellos lucen extrañados o preguntan demasiado sobre el rey es que saben algo, pero si parece que no tienen idea del incidente eso nos dará menos motivos para sospechar de ellos. De todos modos, debemos estar alerta ¿Algo que añadir?

León no ha participado en la reunión y no piensa hacerlo ahora, no cree que tenga nada de valor que decir todavía, pero siente que escuchando a Harry aprende demasiado. Los intercambios han sido rápidos, Harry los ha integrado, pensado y respondido adecuadamente, formando un pequeño plan de emergencia que es más que ideal y todo en apenas quince minutos. Lo admira demasiado y sabe que es un alfa fuerte, inteligente y capaz de llevar un reino entero, pero también está asustado y teme que el pobre castaño se sobre esfuerce en un momento tan duro.

—Mi señor, muchos médicos del cuartel están tratando heridas menores que pueden esperar. Daré la orden para que se repartan para tratar con urgencia a Hermalias y para ayudar a Aura con el tratamiento del rey.

—Sí, sí... gracias Kajat. —el tono de Harry suena más cansado ahora, pesado, pero sacude su cabeza y vuelve a recobrar esa fuerza que hace que sus palabras resuenen por toda la sala. —Si nadie más tiene nada que añadir, queda levantada la reunión.

León se fija en el anciano del otro lado de la mesa, él, a diferencia de los demás, no se marcha, sino que se mantiene ahí con los ojos cerrados y las manos pegadas. El omega sigue al príncipe, que se acerca al anciano y le dice:

—¿Podrás rezar en el templo? Por padre y por Hermalias. Pídele al Dios de la suerte que quien sea que haya hecho esto caiga en mis manos y advierte a los dioses de la compasión que lo dejaré de lado cuando encuentre al desgraciado.

El anciano, sin abrir sus ojos, se levanta de la silla, le toma la mano al príncipe y besa despacio sus anillos.

—Mi señor, llevo rezando desde que me enteré. Volveré al templo, oh, gran lobo, y pediré a todos los demás ancianos que se mantengan esta noche en vela para que las plegarias sean más y más fuertes. —dice respetuosamente el anciano, después se voltea hacia León y abre sus ojos grises y ocultos entre piel arrugada y flácida. —Tú, pequeña criatura, no deberías estar metido en tanto dolor.

El omega se sorprende al principio, no está acostumbrado a descollar, así que cuando alguien le habla siempre se siente extraño, recuerda de golpe que no es invisible.

—¿Disculpe? —pregunta el muchachito, algo confundido por las palabras del anciano.

—Lobos de luz, no estáis hechos para las sombras, no debéis estar en ellas. —murmura, siendo tan críptico como antes.

León quiere preguntarle a qué se refiere, pero se contiene para no parecer más bobo de lo que ya ha parecido al quedarse callado en la reunión. Además, las palabras de Gandel le dan una muy extraña sensación; son amables, sin duda, pero quizá demasiado compasivas. León se siente como un niño y él sabe que definitivamente no lo es, odia ser tratado como si su condición de omega o su pelaje blanco le impidiesen ser un hombre.

Sin más, el anciano se marcha y León vuelve a tomarle de la mano a Harry. Quiere decirle que todo estará bien, que su padre se curará, le dirán que quieren casarse y habrá una boda bonita y un futuro largo, próspero y cálido para todos. Que el rey podrá ver nacer a sus nietos y que morirá de viejo, dentro de varios años, durmiendo plácidamente en su cama. Pero León tiene un terrible presentimiento y juzgar por el rostro cansado y descompuesto, de Harry, no es el único.

—Mi amor ¿Quieres comer algo? Quizá te sientas mejor. —dice con un hilillo de voz, como temiendo asustar al enormísimo alfa.

—No tengo apetito, omega. —dice en un suspiro, mirando para otro lado. —Tú debes comer, por favor, yo estaré en la habitación esperando. —continúa, soltándole la mano en un gesto que al omega no le gusta nada. León curva sus labios en una negación y frunce el ceño, pero antes de que pueda decir nada el alfa lo interrumpe y habla con severidad: —No seas desobediente, pequeño. Por favor, ves a comer, no descuides tu salud, no quiero que nada malo te pase ¿Me entiendes?

León asiente, cabizbajo, y se acerca a dar un beso a Harry.

—Te amo, Hazz. 

Fin del capítulo owo ¿Os ha gustado?

Por cierto, no tengo ni idea de si "hazz" sirve para acortar el nombre de Harry en general, pero me inspiré en Harry Styles para hacer a este personaje (en su aspecto, la personalidad no la conozco porque no sigo su música) y en todos los fanfics lo llaman Hazz y me parece hermoso así queeeeeee me robo el mote bdjdjej

¿Qué pensáis vosotros sobre el ataque al rey? ¿Teorías locuelas?

¿Qué creéis que pasará a continuación?

¿Cómo pensáis que afectará esto a la relación de León y Harry? Uwu

Nos leemos la semana que viene <3 Os amo mucho lectoras, siento estar tan poco activa pero entre máster, prácticas y estudiar para sacarme el c1 de inglés me quedo sin tiempo uwu


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