El día pasa rápido y agradable, como un dulce sueño. Ángel me besuquea y mima a la más mínima oportunidad, como si mi piel no pudiese aguantar sin ser revestida de caricias y marcas de dientes. Me susurra cosas hermosas al oído, me da placer, pasando sus manos por mi cuerpo hasta que las sensaciones vencen a mis pensamientos y solo puedo rendirme, dejando que sus dedos me arranquen un orgasmo tras otro.
Y me pregunto si cada día será así a partir de ahora. Me quedo en el sofá, con el pecho desudo y cubierto en sudor y semen mientras respiro agitadamente. Ángel pasa un paño húmedo sobre mi piel, limpiándola.
—Creo que voy a despertarte con sexo cada mañana a partir de ahora —comenta risueño y mi cansado cuerpo amenaza con volver a tener una erección —, así tus hermosas mejillas rojitas serán lo primero que vea al despertar y placer será lo primero que sientas en el día.
Ángel me sonríe, sonrojándose un poco, y yo no puedo evitar hacer lo mismo. Su rostro luce tan dulce mientras dice esas palabras y me mima, tan bonito, bañado por la luz color azafrán del... del anochecer.
Miro hacia la ventana con angustia, notando que la hora se aproxima inevitablemente, y luego le miro a él sin decir palabra. Aun así, él me entiende, porque su rostro se endurece de repente y dice, con voz gruesa y firme:
—Voy a bajar al sótano, los haré pedazos hasta que sean irreconocibles y luego cogeremos el coche. Nos alejaremos de casa, en el bosque, y enterraremos bien hondo cada pequeño pedazo, bien separado del próximo ¿Si? Así será mejor, todo se descompondrá rápido y si alguien encuentra fragmentos de hueso pensará que son de algún animalillo. Me aseguraré de que nada sea reconocible, no es como si alguien fuese a buscar un cadáver aquí, pero hay que asegurarse. Este es el inicio de nuestra vida nueva. Empezaremos de cero, Ty, y no podemos arriesgarnos a que la estúpida policía nos quite nuestra luna de miel.
Asiento con mucha seriedad, dejando que el plan cale hondo en mí. Una voz burlona en mi cabeza me dice que no tengo de qué preocuparme y me recuerda que no es la primera vez que entierro un cadáver.
Aun así...
Aun así...
—Ey —dice Ángel, llamando mi atención y agarrando su barbilla para que lo mire. Sus ojos verdes reflejan el rojo del ocaso y parecen hechos de dulce miel. Me sonríe tenuemente, mirándome a los labios. —voy a protegerte de todo lo malo que pueda pasar.
Yo asiento y le beso, pero sus labios no me quitan la extraña sensación que tengo en el fondo del estómago.
Fin del cap ¿Qué os ha parecido?
¿Os ha gustado? (si es así, dejad un votito y un corazón <3)
¿Como sentís que han cambiado vuestras opiniones respecto a los personajes a lo largo de la historia?
¿Qué giros de guión han sido vuestros favoritos?
¿Cómo creéis que acabará todo?
¿Os gustan estos momentos tiernos entre los protagonistas?
Ya solo quedan dos caps más, que nervios jsjsjs Recordad que podéis comprar el libro en amazon para tener las escenas extras, para apoyarme o para tenerlo en físico por si os gustaría <3 Besitos para todos, nos leemos :D
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